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Mostrando entradas con la etiqueta Estrellas. Mostrar todas las entradas
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✨La estrella Arcturus

Domingo 19 de Noviembre de 2017




Arcturus (Alfa Bootis / α Boo / 16 Bootis) es la tercera estrella más brillante del cielo nocturno con una magnitud visual de -0,04, después de Sirio y Canopus, considerando juntas las dos componentes principales de Alfa Centauri, que no se pueden resolver a simple vista, Arcturus pasa a ser la cuarta estrella más brillante. Se trata, por tanto, de una de las estrellas más brillantes del hemisferio celeste norte. Su constelación es Bootes (El Boyero) y se encuentra en la Nube Interestelar Local. Arcturus es una gigante naranja de tipo espectral K1, está situada a 36,7 años luz de la Tierra y es la segunda estrella gigante más próxima después de Pollux. Con una temperatura superficial de 4290 K, es visualmente 113 veces más luminosa que el Sol, pero si se considera la radiación que emite en el infrarrojo, su luminosidad es casi el doble, 215 veces mayor que la solar. Su radio, obtenido a partir de la medida de su diámetro angular, es 25,7 veces más grande que el radio solar. Su masa es aproximadamente un 50% mayor que la del Sol y se piensa que en su núcleo interno ya ha comenzado la fusión nuclear de helio en carbono. Emite rayos X débiles, lo que sugiere que posee actividad magnética, pudiendo tener una corona oculta, algo inusual en una estrella de sus características.

Se sospecha que Arcturus puede ser una estrella variable, habiendo recibido la denominación de NSV 6603. La velocidad relativa de Arcturus respecto al Sol, es mayor que la de otras estrellas brillantes, así como su baja metalicidad, aproximadamente un 28% de la solar, lo que sugiere que puede ser una estrella vieja de Población II y un miembro del disco grueso de la Vía Láctea. Forma parte de un grupo de 53 estrellas que se mueven conjuntamente a través de nuestra galaxia y que recibe el nombre de "Grupo de Arcturus".​ Una interesante teoría sostiene que Arcturus, así como el resto de estrellas que forman su grupo, se han formado más allá de los confines de la Vía Láctea, la edad de algunos de sus miembros puede remontarse hasta entre 10.000 y 12.000 millones de años, lo que implicaría que pueden provenir de una galaxia satélite absorbida en el pasado por nuestra propia galaxia. El nombre de Arcturus proviene del griego antiguo Αρκτοῦρος, el guardián de la osa, y está relacionado con su proximidad a las constelaciones de la Osa Mayor y la Osa Menor.



En la imagen sobre éstas líneas puede verse la estrella Arcturus acompañada del cometa Catalina que pasaba muy cerca de la línea de visión de la estrella cuando fue fotografiada por Chris Schur el 1 de enero de 2015. En el antiguo Egipto parece que era conocida como Smat, "el que reina" o "el que gobierna", así como Bau, "el que viene".​ Un calendario astronómico egipcio del siglo XV a.C. asocia a Arcturus con Antares en una inmensa figura celestial llamada Menat. Para algunos autores era uno de los astros de culto en los templos del Nilo y en el templo de Venus en Ancona (Italia). En astronomía hindú corresponde a la nakshatra, una de las mansiones en las que se divide el cielo de Svātī; allí también se la llamaba Nishṭya "fuera", posiblemente por su localización boreal lejos del zodíaco. En China era conocida como Ta Kiō, "el gran cuerno", mientras que cuatro pequeñas estrellas cercanas eran Kang Che, "el lago de la sequía". En aragonés se la llama Petarruego, probablemente una denominación formada por el verbo petar y por el antiguo adjetivo royo "rojo".


Arcturus     RA = 14:15:39.672     DEC = +19:10:56.67     Mag = -0.05

✨El sistema estelar binario Albireo en el Cisne

Sábado 4 de Noviembre de 2017




La espectacular imagen formada por el sistema estelar binario Albireo, ubicado en la constelación del Cisne, es un excelente trabajo del astrofotógrafo Peter Williamson, recogido en su página web Peter J Williamson FRAS. Albireo es el nombre tradicional de la estrella doble también denominada Beta Cygni, aunque la Unión Astronómica Internacional ahora considera que el nombre solo se aplica al componente más brillante. A simple vista, aparece como una única estrella de magnitud 3, sin embargo, con un pequeño telscopio se pueden resolver los dos componentes. Es el quinto punto de luz más brillante en la constelación del Cisne. La estrella amarilla más brillante crea un llamativo contraste de color con su compañera azul más clara. No se sabe si los dos componentes Beta Cygni A y B están orbitando uno alrededor del otro en un sistema binario físico, o si son simplemente un efecto óptico al estar en la misma línea de visión. Si se trata de un binario físico, su período orbital probablemente sea de al menos 100.000 años.

Algunos expertos, sin embargo, apoyan el argumento óptico, basado en observaciones que sugieren diferentes movimientos propios de las dos estrellas, lo que implica que no están relacionadas. El nombre tradicional del sistema Albireo es el resultado de malentendidos y errores de traducción, entre los idiomas griego, árabe y latín difícil de entender, finalmente tras muchos errores, falsedades y copias erráticas, la Unión Astronómica Internacional decidió aplicar a Beta Cygni el nombre que preside el título de ésta entrada. Éstas dos estrellas proporcionan una de las mejores estrellas dobles contrastantes en el cielo debido a sus diferentes colores. Albiero B, la estrella azul, es una estrella con una velocidad de rotación ecuatorial de al menos 250 kilómetros por segundo. La temperatura de su superficie ha sido espectroscópicamente estimada en aproximadamente 13.200 K. Detalles técnicos.

Crédito:   Pete Williamson / Peter J Williamson FRAS

Albireo     RA = 19:30:43.281     DEC = +27:57:34.85     Mag = 3

✨Herbig Haro 24

Viernes 3 de Noviembre de 2017




Esto puede parecer una espada de luz de doble hoja, pero en realidad estos dos chorros cósmicos surgen de una estrella recién nacida en la Vía Láctea. En el centro de la imagen, parcialmente oscurecida por una oscura capa de polvo, una estrella recién nacida lanza dos chorros gemelos al espacio como una especie de anuncio de nacimiento al universo. La impresionante escena, elaborada a partir de datos de imágenes del Telescopio Espacial Hubble, abarca medio año luz de un objeto Herbig-Haro 24 (HH 24) que hay a unos 1.300 años luz o 400 parsecs de distancia de las guarderías estelares de la nube molecular Orion B. Cuando las estrellas se forman dentro de nubes gigantes de hidrógeno molecular frío, parte del material circundante colapsa bajo la gravedad para formar un disco giratorio y de perfil fino que rodea a la estrella recién nacida. Aunque los planetas se congelarán más adelante en el disco, en esta etapa temprana la protoestrella se está alimentando del disco con un apetito devorador. El gas del disco desciende hasta la protoestrella y lo infla.

El material supercalentado se derrama y se dispara hacia afuera desde la estrella en direcciones opuestas a lo largo de una ruta de escape despejada, es el eje de rotación de la estrella. La protoestrella central de HH 24, oculta en la vista directa, está rodeada de polvo frío y de gas en un disco de acreción que gira. A medida que el material procedente del disco cae al objeto estelar joven, se calienta. Los frentes de choque se desarrollan a lo largo de los chorros y calientan el gas circundante a miles de grados. Los chorros colisionan con el gas y el polvo que los rodean y despejan vastos espacios, como una corriente de agua que cae sobre una colina de arena. Los frentes de choque forman grupos de nebulosas enredados y anudados que se conocen colectivamente como objetos Herbig-Haro (HH). El prominente objeto HH que se muestra en esta imagen es HH 24. Los chorros en oposición estallan a lo largo del eje de rotación del sistema. Los estrechos y energéticos chorros atraviesan la materia interestelar de la región y producen una serie de frentes de choque que brillan.

Justo a la derecha de la estrella camuflada, un par de puntos brillantes son estrellas jóvenes que asoman y muestran sus propios sables láser, incluido uno que ha perforado un túnel a través de la nube hacia el lado superior derecho de la imagen. En general, solo un puñado de jets HH se han detectado en esta región con luz visible y aproximadamente el mismo número en el infrarrojo. Las observaciones de Hubble para esta imagen se realizaron en luz infrarroja, lo que permitió al telescopio mirar a través del gas y el polvo que envolvía las estrellas recién formadas y capturar una vista clara de los objetos HH. Estos jóvenes jets estelares son objetivos ideales para el próximo Telescopio Espacial James Webb de la NASA, que tendrá una visión aún mayor de la longitud de onda infrarroja para ver más profundamente en el polvo que rodea a las estrellas recién formadas.

Crédito:   NASA / ESA 

HH 24     RA = 05:46:9.000     DEC = -00:10:12.00     Mag = /

✨Una impactante superburbuja

Jueves 19 de Octubre de 2017




En esta colorida imagen se muestra la región de formación estelar LHA 120-N44, localizada en la Gran Nube de Magallanes, una pequeña galaxia satélite de la Vía Láctea. La imagen combina la vista tomada en luz visible del Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, ubicado en el Observatorio La Silla de ESO en Chile, con imágenes en luz infrarroja y de rayos X procedentes de los telescopios espaciales en órbita. En el centro de esta poblada región compuesta de gas, polvo y estrellas jóvenes, se encuentra el cúmulo estelar NGC 1929. Sus masivas estrellas emiten grandes cantidades de radiación, expulsan materia a grandes velocidades impulsada por los vientos estelares, y suelen tener una acelerada vida, terminando su corta pero brillante existencia estallando como supernovas. Los vientos y las ondas expansivas de las supernovas han abierto una enorme cavidad, llamada superburbuja, en el gas circundante. Las observaciones realizadas con el Observatorio de rayos X Chandra, que aparece aquí en color azul, revelan regiones con altas temperaturas creadas por estos vientos y ondas, mientras que los datos con luz infrarroja del Telescopio Espacial Spitzer son de color rojo y marcan el lugar donde se encuentran con el polvo y el gas más frío.

La vista tomada en luz visible con el Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en color amarillo completa la imagen, y muestra tanto a las estrellas jóvenes y calientes como a las resplandecientes nubes de gas y polvo que las rodean.  La combinación de imágenes de esta región ha permitido a los astrónomos resolver un misterio, ¿Por qué N44, y otras superburbujas de similares características, están emitiendo rayos-X con tal intensidad? La respuesta parece ser que adicionalmente, existen dos fuentes brillantes de rayos-X, las ondas expansivas de las supernovas que golpean las paredes de las cavidades, y el material caliente que se evapora de las paredes de dichas cavidades. Esta emisión de rayos-X desde el borde de la superburbuja se puede observar claramente en la imagen.

Crédito:   Optical: ESO; X-ray: NASA / CXC / U.Michigan / S.Oey; IR: NASA / JPL 

RA = 05:22:6.900     DEC = -67:56:46.00     Mag = /

✨La estrella de la eterna juventud

Martes 10 de Octubre de 2017




Una nueva imagen, captada desde el Observatorio La Silla de ESO en Chile, muestra el impresionante cúmulo globular de estrellas Messier 4. Este grupo constituido por decenas de miles de antiguas estrellas es uno de los más cercanos y uno de los cúmulos globulares más estudiados. Recientes trabajos de investigación han develado que una de sus estrellas posee inusuales y sorprendentes propiedades, aparentemente en ella reside el secreto de la eterna juventud. Alrededor de la Vía Láctea orbitan más de 150 cúmulos globulares de estrellas que se remontan al distante pasado del Universo. Uno de los más cercanos a la Tierra es el cúmulo Messier 4, también conocido como NGC 6121, localizado en la constelación de El Escorpión. Este objeto brillante puede observarse fácilmente con binoculares, localizando a la estrella supergigante roja Antares, y un telescopio pequeño puede mostrar algunas de las estrellas que lo constituyen.



Los astrónomos han podido analizar por separado muchas de las estrellas de este cúmulo, mediante el uso de diversos instrumentos que forman parte del Very Large Telescope de ESO. Al separar la luz de las estrellas en los colores que la componen, los astrónomos pueden medir las edades y composición química de las mismas. Los nuevos resultados de las estrellas de Messier 4 son sorprendentes. Las estrellas que son parte de los cúmulos globulares son muy antiguas, por lo que no se espera que posean una gran cantidad de elementos químicos pesados. Esto fue precisamente lo que se encontró en una de las estrellas analizadas recientemente, una mayor cantidad de litio de la esperada. La procedencia de este litio es un misterio. Normalmente este elemento se degrada paulatinamente durante miles de millones de años a lo largo de la vida de una estrella, pero esta estrella en particular parece guardar el secreto de la eterna juventud. Justo encima de éstas líneas vemos la ublicación de la extraña estrella.



De alguna manera, la estrella ha sido capaz de preservar sus niveles de litio originales, o ha encontrado una forma de aumentar sus propios niveles con litio de reciente generación. Sobre éstas líneas una impresionante imagen tomada por el Telescopio Espacial Hubble, del centro de M4. La mayoría de los elementos químicos más pesados que el Helio se originan en las estrellas y se dispersan en el Medio Interestelar en los momentos finales de su existencia. Este material con nuevos elementos químicos pasa más tarde a formar los componentes esenciales para futuras generaciones de estrellas. Como resultado, se ha descubierto que las estrellas muy antiguas, como las que se encuentran en los cúmulos globulares, poseen una menor abundancia de elementos pesados cuando se les compara a estrellas como el Sol, que se formaron en etapas posteriores. Con el esplendor de la Vía Láctea como fondo, la imagen revela un gran número de decenas de miles de estrellas presentes en Messier 4.

Crédito:   ESO

RA = 16:23:35.220     DEC = -26:31:32.70     Mag = 5.251

✨Dieta baja en sodio para las viejas estrellas

Jueves 5 de Octubre de 2017




Las nuevas observaciones del Very Large Telescope ponen en duda las teorías estelares. Los astrónomos esperan que estrellas como el Sol, expulsen gran parte de sus atmósferas y las esparzan por el espacio cuando llegan al final de sus vidas. Pero las nuevas observaciones de un enorme cúmulo estelar realizadas con el Very Large Telescope de ESO han demostrado, contra todo pronóstico, que la mayoría de las estrellas estudiadas simplemente no llegaron a esta etapa de sus vidas. El equipo internacional encontró que la débil cantidad de sodio en las estrellas era una explicación errónea de cómo mueren. La manera en que las estrellas evolucionan y terminan sus vidas fue considerada durante muchos años demostrada. Modelos computadorizados detallados predijeron que las estrellas de una masa similar al Sol tendrían un período hacia los extremos de sus vidas llamado la "rama gigante asintótica", es cuando sufren una explosión final después de consumir el combustible nuclear y expulsan una gran cantidad de su masa en forma de gas y polvo. Este material expulsado pasa a formar las próximas generaciones de estrellas y este ciclo de pérdida de masa y renacimiento es vital para explicar la química en evolución del Universo. Este proceso es también lo que proporciona el material necesario para la formación de los planetas, e incluso los ingredientes para la vida orgánica.

Pero cuando el australiano Simon Campbell, experto en teoría estelar, del Centro de Astrofísica de la Universidad de Monash, en Melbourne, examinó viejos papeles, encontró tentadoras sugerencias de que algunas estrellas podrían no seguir las reglas y saltar la fase final por completo. Él cuenta entonces otra teoría. "Para un científico de modelado estelar esta sugerencia fue una locura! Todas las estrellas pasan por la fase AGB según nuestros modelos. Revisé todos los estudios antiguos, pero encontré que esto no había sido investigado adecuadamente. Decidí investigar, a pesar de tener poca experiencia observacional". Campbell y su equipo utilizaron el Very Large Telescope (VLT) de ESO para estudiar muy cuidadosamente la luz procedente de estrellas del cúmulo globular NGC 6752 en la constelación austral del Pavo. Esta vasta bola de viejas estrellas contiene tanto una primera generación de estrellas como una segunda que se formó un poco más tarde. Las dos generaciones se pueden distinguir por la cantidad de sodio que contienen, algo que se puede medir con los datos de alta calidad del VLT. "FLAMES, el espectrógrafo multiobjeto de alta resolución del VLT, fue el único instrumento que nos permitió obtener datos realmente de alta calidad de 130 estrellas a la vez. Y nos permitió observar una gran parte del cúmulo globular de una sola vez", añade Campbell.

Los resultados fueron una sorpresa, todas las estrellas AGB en el estudio fueron estrellas de primera generación con bajos niveles de sodio y ninguna de las estrellas de segunda generación con niveles de sodio más alto se habían convertido en estrellas AGB en absoluto. Hasta el 70% de las estrellas no estaban pasando por la quema nuclear final y la consecuente pérdida de masa. Parece que las estrellas necesitan tener una dieta baja en sodio para alcanzar la fase AGB en su vejez. Esta observación es importante por varias razones. "Estas estrellas son las estrellas más brillantes en los cúmulos globulares, por lo que habrá un 70% menos de estrellas brillantes de lo que la teoría predice. También significa que nuestros modelos informáticos de estrellas son incompletos y deben ser modificados", concluye Campbell. El equipo espera que se encuentren resultados similares para otros cúmulos estelares y se planifiquen otras observaciones.

Crédito:    ESO

RA = 19:10:52.110     DEC = +59:59:4.40     Mag = 6.28

✨Estrellas naciendo en w51

Viernes 29 de Septiembre de 2017




Las nubes moleculares gigantes son vastos objetos cósmicos, compuestos principalmente de moléculas de hidrógeno y átomos de helio, donde nacen nuevas estrellas y planetas. Estas nubes pueden contener más masa que un millón de soles, y se extienden a través de cientos de años luz. La nube molecular gigante conocida como W51 es una de las más cercanas a la Tierra a una distancia de unos 17.000 años luz. Debido a su relativa proximidad, W51 ofrece a los astrónomos una excelente oportunidad para estudiar cómo las estrellas se están formando en nuestra galaxia, la Vía Láctea. La imagen compuesta de W51 muestra la salida de alta energía de este vivero estelar, donde los rayos X de Chandra son de color azul. En aproximadamente 20 horas de exposición del Observatorio de rayos X Chandra, se detectaron más de 600 estrellas jóvenes como fuentes de rayos X similares a los puntos, y se observó también la emisión difusa de rayos X del gas interestelar con una temperatura de más de un millón de grados.

La luz infrarroja observada con el Telescopio Espacial Spitzer aparece naranja y amarillo-verde y muestra gas fresco y estrellas rodeadas por discos de material fresco. W51 contiene múltiples cúmulos de estrellas jóvenes. Los datos de Chandra muestran que las fuentes de rayos X en el campo se encuentran en pequeñas agrupaciones, con una concentración clara de más de 100 fuentes en el grupo central, denominado G49.5-0.4. Aunque la nube molecular gigante W51 llena todo el campo de visión de esta imagen, hay grandes áreas donde Chandra no detecta rayos X difusos de baja energía del gas interestelar caliente. Presumiblemente, regiones densas de material más frío han desplazado este gas caliente o bloqueado los rayos X. Una de las estrellas masivas en W51 es una fuente de rayos X brillante que está rodeada por una concentración de fuentes de rayos X mucho más débiles, como se muestra en una vista cercana de la imagen de Chandra.


Esto sugiere que las estrellas masivas se pueden formar casi en solitario, con apenas algunas estrellas de masa más baja, diferente a lo que se espareba, un sistema completo de centenares de cúmulos estelares típicos. Otro joven cúmulo masivo situado cerca del centro de W51 alberga un sistema estelar que produce una fracción extraordinariamente grande de los rayos X de energía más alta detectados por Chandra dentro de W51. Las teorías para la emisión de rayos X de estrellas solares masivas no pueden explicar este misterio, por lo que es probable que requiera la estrecha interacción de dos estrellas muy jóvenes y masivas. Tal radiación intensa y enérgica debe cambiar la química de las moléculas que rodean el sistema estelar, presentando un ambiente hostil para la formación de planetas.


Crédito:   Rayos X: NASA / CXC / PSU / L.Townsley; Infrarrojos: NASA / JPL Caltech

✨Las ondas gravitacionales de IC 10

Lunes 11 de Septiembre de 2017




En 1887, el astrónomo estadounidense Lewis Swift descubrió una brillante nube, o nebulosa, que resultó ser una pequeña galaxia a unos 2,2 millones de años luz de la Tierra. Hoy en día, se conoce como la "Galaxia Estrella" IC 10, llamada así debido a la intensa actividad de formación de estrellas que ocurre allí. Más de cien años después del descubrimiento de Swift, los astrónomos están estudiando IC 10 con los telescopios más poderosos del siglo XXI. Nuevas observaciones con el Observatorio de rayos X Chandra revelan muchas parejas de estrellas que un día podrían convertirse en fuentes del fenómeno cósmico quizás más emocionante observado en los últimos años, las ondas gravitatorias. Al analizar las observaciones de Chandra de IC 10 que dura ya una década, los astrónomos encontraron más de una docena de agujeros negros y estrellas de neutrones alimentándose de gas de compañeras estelares jóvenes y masivas. Tales sistemas de doble estrella se conocen como "binarias de rayos X " porque emiten grandes cantidades de luz en rayos X. Como una estrella masiva orbita alrededor de su compañera compacta, ya sea un agujero negro o una estrella de neutrones. El material puede ser extraído de la estrella gigante para formar un disco de material alrededor del objeto compacto. Las fuerzas de fricción calientan el material a millones de grados, produciendo una fuente de rayos X brillante.

Cuando la estrella compañera masiva se queda sin combustible, sufrirá un colapso catastrófico que producirá una explosión de supernova, y dejará atrás un agujero negro o estrella de neutrones. El resultado final es dos agujeros negros, dos estrellas de neutrones, o un agujero negro y una estrella de neutrones. Si la separación entre los objetos llega a ser lo suficientemente pequeña como para que el tiempo pase, producirán ondas gravitacionales. Con el tiempo, el tamaño de su órbita se reducirá hasta que se fusionen. LIGO ha encontrado en los últimos dos años tres ejemplos de parejas de agujeros negros que se fusionan de esta manera. Galaxias como IC 10 son excelentes lugares para buscar binarios de rayos X. Muchas de estas estrellas recién nacidas serán parejas de estrellas jóvenes y masivas. Las parejas más masivas evolucionarán más rápidamente y dejarán atrás un agujero negro o una estrella de neutrones asociada con la estrella masiva restante. Si la separación de las estrellas es lo suficientemente pequeña, se producirá un sistema binario de rayos X. Esta nueva imagen compuesta de IC 10 combina datos de rayos X de Chandra en color azul, con una imagen óptica en colores rojo, verdey azul, tomada por el astrónomo aficionado Bill Snyder del Observatorio Espejo de los Cielos en Sierra Nevada, California. Las fuentes de rayos X detectadas por Chandra aparecen como un azul más oscuro que las estrellas detectadas en luz óptica.



Las estrellas jóvenes en IC 10 parecen ser de la edad justa como para dar una cantidad de interacción entre las estrellas masivas y sus compañeros compactos, produciendo la mayoría de las fuentes de rayos X. Si los sistemas fueran más jóvenes, entonces las estrellas masivas no habrían tenido tiempo de convertirse en supernova y producir una estrella de neutrones o agujero negro, o la órbita de la estrella masiva y el objeto compacto no tendrían tiempo de encogerse lo suficiente para comenzar la transferencia de masa. Si el sistema estelar fuera mucho más antiguo, entonces ambos objetos compactos probablemente ya se habrían formado. En este caso, la transferencia de materia entre los objetos compactos es improbable, impidiendo la formación de un disco que emite rayos X. Chandra detectó 110 fuentes de rayos X en IC 10. De éstas, más de cuarenta también se ven en luz óptica y 16 de ellas contienen estrellas supergigantes azules, que son el tipo de estrellas jóvenes, masivas y calientes descritas anteriormente. La mayoría de las otras fuentes son binarias de rayos X que contienen estrellas menos masivas. Varios de los objetos muestran una fuerte variabilidad en su salida de rayos X, indicativa de interacciones violentas entre las estrellas compactas y sus compañeras.


Crédito:   Rayos X: NASA / CXC / UMass Lowell / S.Laycock. Óptico: Bill Snyder Astrofotografía 

✨Estallidos de una estrella recién nacida

Sábado 9 de Septiembre de 2017




En esta imagen del objeto Herbig-Haro (HH) 212, tomada por el telescopio ISAAC (Infrared Spectrometer And Array Camera), ya inoperativo, pueden distinguirse un par de chorros que son expulsados de la estrella de forma casi perfectamente simétrica. El objeto se encuentra en la constelación de Orión en una densa nube molecular de formación estelar, no muy lejos de la famosa nebulosa Cabeza de Caballo. En regiones como esta, las nubes de polvo y gas colapsan bajo la fuerza de la gravedad, giran más rápido y se calientan cada vez más, hasta que una joven estrella se enciende en el centro de la nube. Cualquier material sobrante se arremolina alrededor de la protoestrella recién nacida, formando un disco de acreción que, bajo determinadas circunstancias, evolucionará para formar el material básico para la creación de planetas, asteroides y cometas. Aunque este proceso no se entiende en toda su profundidad, es común que una protoestrella y su disco de acreción, vistos de canto como en este caso, sean la causa de los chorros que se ven en esta imagen.

La estrella que se encuentra en el centro de HH 212 es una estrella muy joven, con una edad de sólo unos pocos miles de años. Sus chorros son notablemente simétricos, con varios nudos que aparecen a intervalos relativamente estables. Esta estabilidad sugiere que los pulsos de los chorros varían con bastante regularidad y durante un corto plazo de tiempo, tal vez tan corto que pueden durar solo 30 años. Más alejadas del centro, grandes ondas en forma de arco se extienden por el espacio interestelar, causadas por el gas expulsad, que alcanza velocidades de varios cientos de kilómetros por segundo que a su vez, choca con gas y polvo del medio interestelar circundante.


Crédito:   ESO / M. McCaughrean

✨Nueva imagen de R Aquarii

Jueves 31 de Agosto de 2017




R Aquarii es un sistema que contiene una enana blanca y una gigante roja que orbitan una alrededor de la otra. Durante los 17 años de operaciones del Observatorio Espacial Chandra, el telescopio ha observado el sistema de Aquarii R muchas veces. La nueva imagen compuesta contiene datos ópticos en color rojo, y datos de rayos X de Chandra en color azul. En biología, "simbiosis" se refiere a dos organismos que viven cerca e interactúan entre sí. Los astrónomos han estudiado durante mucho tiempo una clase de estrellas llamadas estrellas simbióticas, que coexisten de manera similar. R Aquarii es una de las estrellas simbióticas más conocidas. Situada a una distancia de unos 710 años luz de la Tierra, sus cambios en el brillo se observaron por primera vez a simple vista hace casi mil años. Desde entonces, los astrónomos han estudiado este objeto y han determinado no es una estrella, sino dos, una enana pequeña y densa y una estrella gigante roja y fría. La mayoría de las gigantes rojos son plácidas y tranquilas, pero algunas pulsan con períodos entre 80 y 1.000 días, experimentando grandes cambios de brillo.



La gigante roja de la imagen experimenta cambios constantes de brillo en un factor de 250 mientras pulsa, a diferencia de su compañera enana blanca, que no pulsa. Pero hay otras diferencias llamativas entre las dos estrellas, la enana blanca es unas diez mil veces más débil que la gigante roja, y tiene una temperatura superficial de unos 20.000 K. Además, la enana blanca es ligeramente menos masiva que su compañera pero debido a que es mucho más compacta, su campo gravitatorio es más fuerte. La fuerza gravitatoria de la enana blanca arrastra las capas exteriores de la gigante roja hacia su superficie. Ocasionalmente, suficiente material se acumula en la superficie de la enana blanca para desencadenar la fusión termonuclear del hidrógeno. La liberación de energía de este proceso puede producir una nova, una explosión asimétrica que expulsa las capas externas de la estrella a altas velocidades, bombeando energía y material al espacio. Un anillo exterior de material proporciona pistas sobre esta historia de erupciones, los científicos creen que hubo una explosión nova en el año 1073 que produjo este anillo.


Crédito:   Rayos X: NASA / CXC / SAO / R. Montez; Óptico: Adam Block / Mt. Lemmon SkyCenter / U.Arizona

✨Una explosión estelar en Orión

Domingo 27 de Agosto de 2017




Las explosiones estelares se asocian más a menudo con las supernovas, las espectaculares muertes de estrellas. Pero las nuevas observaciones de ALMA proporcionan una visión de las explosiones en el otro extremo del ciclo de vida estelar, el nacimiento de estrellas. Los astrónomos capturaron estas imágenes dramáticas mientras exploraban los fuegos artificiales del nacimiento de un grupo de estrellas masivas, demostrando que la formación estelar puede ser también un proceso violento y explosivo. A 1350 años luz de distancia, en la constelación de Orión (el cazador), se encuentra una densa y activa fábrica de formación de estrellas llamada la Nube Molecular Orion, parte del mismo complejo que la famosa Nebulosa de Orión. Las estrellas nacen cuando una nube de gas cientos de veces más masiva que nuestro Sol comienza a colapsar bajo su propia gravedad. En las regiones más densas, las protoestrellas se encienden y empiezan a desplazarse aleatoriamente. Con el tiempo, algunas estrellas empiezan a caer hacia un centro de gravedad común, que suele estar dominado por una protoestrella particularmente grande, y si las estrellas tienen un encuentro cercano antes de poder escapar de su vivero estelar, pueden ocurrir interacciones violentas.

Hace unos 100 000 años, varias protoestrellas comenzaron a formarse profundamente dentro del ésta zona. La gravedad empezó a aumentar con una velocidad cada vez mayor, hasta que dos de ellas finalmente se fusionaron. Los astrónomos no están seguros de si simplemente se rozaron o chocaron de frente, pero de cualquier manera desencadenó una poderosa erupción que desplazó a otras protoestrellas cercanas y cientos de serpentinas colosales de gas y polvo hacia el espacio interestelar a más de 150 kilómetros por segundo. Esta interacción cataclísmica liberó tanta energía como emite nuestro Sol en 10 millones de años. Un equipo de astrónomos liderado por John Bally, de la Universidad de Colorado, en EE.UU., ha utilizado el gran Telescopio milimétrico y submilimétrico de Atacama (ALMA) para mirar en el corazón de esta nube. Allí encontraron los restos del explosivo nacimiento de este grupo de estrellas masivas, que parecían una versión cósmica de fuegos artificiales con eyecciones gigantes que se disparaban en todas direcciones.

Se espera que estas explosiones tengan una vida relativamente corta, los restos como los vistos por ALMA duran sólo unos siglos. Pero aunque son fugaces, tales explosiones protoestelares pueden ser relativamente comunes. Al destruir su nube madre, estos eventos también pueden ayudar a regular el ritmo de formación de estrellas en esas nubes moleculares gigantes. Bally y su equipo también observaron este objeto en el infrarrojo cercano con el telescopio Gemini South en Chile, revelando la notable estructura de los escombros en la nube molecular, que fue revelada por primera vez por el Submillimeter Array en Hawai. Las serpentinas, que miden casi un año luz de extremo a extremo. Las nuevas imágenes de ALMA, sin embargo, muestran la naturaleza explosiva en alta resolución, revelando detalles importantes sobre la distribución y el movimiento a alta velocidad del gas de monóxido de carbono (CO) dentro de las serpentinas. Esto ayudará a los astrónomos a entender la fuerza subyacente de la explosión, y qué impacto podrían tener tales eventos sobre la formación de estrellas a través de la galaxia.


Crédito:   ALMA (ESO / NAOJ / NRAO) J. Bally / H. Drass 

✨La cuna de IRAS

Jueves 17 de Agosto de 2017




El objeto IRAS 13481-6124, que consiste en una joven estrella central, tiene unas veinte veces la masa de nuestro Sol y cinco veces su radio, y aún así, está rodeada por su capullo prenatal. Es la primera estrella joven y masiva donde los astrónomos han sido capaces de obtener una imagen del cercano disco de polvo que la rodea, proporcionando así evidencia directa de que las estrellas masivas se forman de la misma manera que sus hermanas menores, cerrando así un antiguo debate.

A partir de imágenes de archivo obtenidas por el Telescopio Espacial Spitzer, que se ve aquí, así como de observaciones realizadas con el Telescopio Submilimétrico APEX de 12 metros de diámetro, los astrónomos descubrieron la presencia de un chorro, que insinúa la presencia de un disco. Esto fue posteriormente confirmado por las observaciones realizadas con el Interferómetro del Very Large Telescope de ESO.


Crédito:   ESO / NASA / JPL Caltech / S. Kraus

✨La cadena estelar por Lóránd Fényes

Miércoles 26 de Julio de 2017




Un gran joyero celeste como NGC 2547 brilla haciendo magia en el cielo del sur, y junto a él, una cadena estelar con sus componentes perfectamente alineados. La espectacular nebulosidad del cúmulo estelar proporciona la magia al brillante colgante de diamantes en el cielo nocturno. Los colores exuberantes y las formas pueden estimular fácilmente la imaginación de la gente descubriendo formas que se dibujan entre las estrellas. Además ésta espectacular maravilla celeste de los diversos grupos de estrellas, ha sido injustamente olvidada por los objetivos de las cámaras astonómicas. Pero si abrimos los ojos, es fácil encontrar entre las bonitas estrellas, interesantes objetos en términos astronómicos. El cúmulo de las estrellas del sur NGC 2547a brilla en la constelación de Vela, Nicolas Louis de Lacaille Abbé las ha descubierto y catalogado en 1751 durante una expedición astronómica al Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica. El cúmulo abierto tiene una magnitud de 4.7, y está a una distancia de 1300 años luz de la Tierra. Las estrellas están rodeadas de una suave y brillante nebulosidad de reflexión.

Pero, ¿qué edad tienen realmente estas estrellas jóvenes? Aunque su edad exacta sigue siendo un misterio, los astrónomos estiman que la edad de las estrellas de NGC 2547 oscila entre los 20 y los 35 millones de años, con éstas cifras no parecen tan jóvenes, sin embargo, nuestro Sol tiene 4.600 millones de años y aún no ha alcanzado su edad media. Esto significa que si nos imaginamos que el Sol es una persona de unos 40 años, las estrellas brillantes de la imagen son bebés de tres meses. La mayor parte de las estrellas no se forman de manera aislada, sino en ricos cúmulos con tamaños variables, ya que pueden contener de varias decenas a varios miles de estrellas. Mientras que NGC 2547 cuenta con numerosas estrellas calientes que brillan en tonos azulados (lo cual es un claro indicador de su juventud), en contraste podemos encontrar una o dos estrellas amarillas, o alguna estrella roja que ya ha evolucionado hasta convertirse en estrella roja gigante. Normalmente, los cúmulos estelares abiertos como este tienen, comparativamente, vidas muy cortas, del orden de varios cientos de millones de años, antes de desintegrarse y de que las estrellas que los componen se dispersen. Detalles técnicos.


✨La estrella hipergigante HR 5171

Martes 25 de Julio de 2017




Utilizando el Very Large Telescope de ESO interferómetro (VLTI), Olivier Chesneau, del Observatorio de la Costa Azul, Niza, Francia, y un equipo internacional de colaboradores han encontrado que la estrella amarilla supergigante HR 5171 A es absolutamente enorme, 1300 veces el diámetro del Sol y mucho más grande de lo que se esperaba. Esto hace que sea la estrella amarilla más grande conocida. También está entre las diez estrellas más grandes conocidas, 50% más grande que la famosa supergigante roja Betelgeuse, y cerca de un millón de veces más brillante que el Sol. "Las nuevas observaciones también mostraron que esta estrella tiene una pareja binaria muy cercana, lo que fue una verdadera sorpresa", dice Chesneau. "Las dos estrellas están tan cerca que casi se tocan y todo el sistema se asemeja a un cacahuete gigantesco".

Los astrónomos hicieron uso de una técnica llamada interferometría para combinar la luz recogida de múltiples telescopios individuales, creando efectivamente un telescopio gigante de hasta 140 metros de tamaño. Los nuevos resultados llevaron al equipo a investigar a fondo las observaciones más antiguas de la estrella que abarcaba más de sesenta años, para ver cómo se había comportado en el pasado. Las hipergigantes amarillas son muy raras, tan sólo se conocen algo más de una docena en nuestra galaxia, el ejemplo más conocido es Rho Cassiopeiae. Están entre las estrellas más grandes y brillantes conocidas y están en una etapa de sus vidas en la que son inestables y cambian rápidamente. Debido a esta inestabilidad, las hipergigantes amarillas también expulsan el material hacia el exterior, formando una gran atmósfera que se extiende alrededor de la estrella.

A pesar de su gran distancia, casi 12.000 años luz de la Tierra, el objeto puede ser visto a simple vista por el perspicaz. HR 5171 A se ha visto que está creciendo a lo largo de los últimos 40 años, enfriándose a medida que crece, y su evolución ha quedado atrapada en la imagen. Sólo unas pocas estrellas son capturadas en esta breve fase, donde experimentan un cambio dramático de temperatura a medida que evolucionan rápidamente. Al analizar los datos sobre el brillo variable de la estrella, utilizando observaciones de otros observatorios, los astrónomos confirmaron que el objeto era un sistema binario eclipsante donde el componente más pequeño pasa delante y detrás del más grande cuando orbita. En este caso HR 5171 A es orbitada por su estrella compañera cada 1.300 días. La compañera más pequeña es sólo ligeramente más caliente que la temperatura superficial de HR 5171 A, de 5.000 grados centígrados.

Chesneau concluye: "La compañera que hemos encontrado es muy significativa, ya que puede influir en el destino de HR 5171 A, por ejemplo, despojando sus capas externas y modificando su evolución". Este nuevo descubrimiento destaca la importancia de estudiar estas enormes estrellas de corta duración, las hipergigantes amarillas, y podría proporcionar un medio para comprender los procesos evolutivos de las estrellas masivas en general.


Crédito:   ESO / DSS2

✨Sorpresa en las nubes

Jueves 13 de Julio de 2017




Esta imagen muestra una región de la Vía Láctea que se encuentra dentro de la constelación de Escorpio, cerca del plano central de la galaxia. La región alberga una densa nube de polvo y gas asociada a la nube molecular IRAS 16562-3959, claramente visible como una mancha anaranjada que destaca de entre la rica colección de estrellas del centro de la imagen. Este tipo de nubes son el caldo de cultivo para nuevas estrellas. En el centro de esta nube, más allá del velo que forman el polvo y el gas, sólo se aprecia el objeto luminoso conocido como G345.4938+01.4677. Se trata de una estrella muy joven que se está formando a medida que la nube colapsa por los efectos de la gravedad. La joven estrella es muy brillante y pesada (es unas 15 veces más masiva que el Sol) y ha sido fruto de un trabajo de investigación con ALMA. El equipo de astrónomos hizo descubrimientos sorprendentes dentro de G345.4938 + 01.4677, hay un gran disco de gas y polvo alrededor de las estrellas en formación, así como un flujo de material que fluye hacia el exterior.

Las teorías predicen que ni una corriente de este tipo, ni el disco en sí mismo, deberían existir alrededor de estrellas como esa, ya que se piensa que el material ha sido expulsado lejos del objeto debido a la fuerte radiación que emiten estas nuevas estrellas masivas. Esta imagen fue realizada utilizando el telescopio VISTA, que forma parte del Observatorio Paranal de ESO, en el desierto de Atacama, en Chile. Es el telescopio de rastreo más grande del mundo, con un espejo principal que mide cuatro metros de ancho. La imagen a color forma parte del sondeo VVV, uno de los seis grandes sondeos públicos que se dedican a mapear el cielo austral.


Crédito:   ESO / VVV Team / A. Guzmán